Las penas con pan son menos. Si estás fastidiado por la E.F. de tu empresa pero al menos haces algo que te gusta estarás menos fastidiado. Es simple
pero efectivo. Casi cualquier cosa que hagas te apasionará si logras una competencia en ello por encima de la media y no atenta contra tus principios.
Es por ello que lo de apasionarse con las cosas va muchas veces más dentro de uno mismo que en las cosas en sí. Depende en gran medida de las repercusiones
emocionales que tenga lo que haces para ti, y estas, a su vez, de la destreza que percibas en ti hacia la tarea. ¿Eres el mejor en algo porque te apasiona, o
te apasiona porque eres el mejor en ello ? Aprende, investiga, innova (aunque sea teóricamente), comparte lo que sabes (el mundo no se acaba en tu empresa),
inventa, prueba en la medida de tus posibilidades… intenta convertirte en un referente en lo que haces, no seas del montón, y te aseguro que, sea lo que sea
que hagas, te enganchará...
Si te gusta lo que haces normalmente encontrarás un millón de oportunidades de experimentar cosas nuevas, aunque no te dejen desplegar todo tu
potencial. Imagina que eres un vendedor con el peor artículo del mundo. Bien quizá no vendas nada, pero cada conversación es una oportunidad para
mejorar tu capacidad de escucha, de mejorar tu argumentario, de ser más empático y comprender mejor las emociones y mensajes ocultos del que te
habla, etc. Quizá no te sirva para vender más en esta ocasión, pero te estás entrenando para cuando esto sí te pueda ser útil y a la vez estás
"gamificando" tu actividad en un entorno "seguro": total, no vas a vender, ¿Qué puedes perder?, o mejor: tienes la oportunidad de aprender y practicar
gratis en un entorno en el que eres tu propio juez, sin riesgo, y además de una manera entretenida, ¿Qué más puedes pedir?