Ya tengo un programa TPV que funciona, ¿por qué cambiar?
La necesidad de cambiar depende de lo que entendamos por funcionar. Un negocio de hoy, aunque sea muy pequeño, se mueve en un entorno muy competitivo y
tiene que gestionar sus resultados financieros, que son las ventas (lo que hacen los TPV tradicionales, con mayor o menor acierto) y también los costes.
Junto a eso están los niveles de servicio, la legislación de muy diversa índole que le afecta, los recursos humanos, la operativa diaria y el marketing.
Hace falta un sistema que permita trabajar en todos esos frentes. Si el programa que tienes cubre bien la venta, tienes uno resuelto; los demás siguen
estando ahí, y son los que deciden si el negocio gana dinero y si tienes la necesidad de cambiar.
Entra gente nueva cada poco. ¿Cuánto tarda en manejar el programa?
ASIGH.TPV está hecho para que marcar productos sea muy sencillo, incluso sin una formación mínima dirigida: la pantalla de venta enseña toda la carta a la vez y los
artículos que más se venden están en la primera botonera. Cada persona entra con su clave y se le activan solo los botones que tiene permitidos, así que puede trabajar
desde el primer día con la tranquilidad de que no va a tocar donde no debe. Una persona que tenga experiencia en el uso de cualquier otra TPV puede empezar a vender y marcar
prácticamente de inmediato.
No obstante, todos los operarios necesitan una formación dirigida y sus correspondientes
prácticas. ASIGH tiene incluidos cursos para aprender el manejo del TPV, que se harían entre una y tres horas dependiendo de las funcionalidades y de la duración que
le demos a las prácticas.
¿Qué pasa si me quedo sin internet?
Vender, sigues vendiendo. El programa trabaja contra la base de datos del propio local, así que marca, imprime y cobra igual aunque la línea esté caída. Lo que
necesita conexión es el envío de los registros de facturación a la Agencia Tributaria y la sincronización con ASIGH.WEB: mientras no hay línea se quedan en cola
y salen en cuanto vuelve. Ahora bien, la norma exige conexión continua y efectiva para ese envío. Un corte se recupera sin que nadie intervenga y no da problema, pero un local que
trabaje sin internet de forma habitual está incumpliendo la legislación.
Tengo un solo local y una carta corta, ¿esto no es demasiado para mí?
El tamaño del negocio no cambia lo que hay que gestionar. Un local compra, escandalla, cuadra caja, paga horas y responde ante la misma legislación que treinta, y con
menos margen para equivocarse: un mes torcido en una cadena lo compensan los demás locales, y en un local único va directo a la cuenta corriente. Lo que sí cambia es
cuánto sistema necesitas puesto en marcha, porque se configura con lo que usas: un bar con una barra y ocho mesas trabaja con dos pantallas y el resto ni aparece. Y
con menos gente en quien delegar, saber cada día lo que has vendido, lo que te ha costado y lo que se ha ido por el camino es más necesario, no menos.
¿Quién configura el sistema, vosotros o yo?
La parametrización la hacemos nosotros y se entrega listo para usar: empresa y centros, la carta con sus tarifas, las terminales, los usuarios y sus permisos. Lo que no
se delega son las decisiones, porque son decisiones de gestión: qué artículos entran, a qué precio, quién puede anular una línea o hacer un descuento, cómo se organiza
el trabajo. Eso se decide contigo en la
fase de onboarding. A partir de ahí el sistema hay que mantenerlo al día conforme
cambian la carta, los precios y el equipo. Es un mantenimiento sencillo que normalmente lleva el propio negocio, y en el que se pueden contratar apoyos puntuales para
temas complejos (un cambio de carta extenso) o necesidades puntuales por picos de trabajo o incidencias.
¿Tengo que empezar con varios módulos a la vez? ¿Qué es lo que recomendáis?
El número de módulos con los que debes empezar es una decisión tuya. Nuestra recomendación es que comiences con los que estés seguro que puedes gestionar, que irá muy
ligado a lo que se pueda parametrizar correctamente con tus datos: si no tienes escandallos hechos no vas a aprovechar el módulo de gestión de stock, por ejemplo. Es
por tanto muy normal empezar únicamente con el módulo de ASIGH.TPV.Pro.VRF y, una vez que se tiene dominado y todo parametrizado, en especial los datos de compras y
escandallos, pasar al siguiente módulo, gestión de stock. Por otro lado, hay módulos que necesitan un mínimo histórico para funcionar, como la previsión de ventas con
IA.
Vengo de otro programa, ¿puedo traerme mis datos o tengo que empezar de cero?
Hay que distinguir dos cosas. Los datos necesarios para la parametrización inicial tendrás que facilitárnoslos para configurar el sistema: artículos, precios, familias
de compra y de venta, proveedores, alérgenos, clientes y demás. Todos ellos son necesarios, y cuantos más campos puedas facilitarnos de cada uno, mejor configurado
quedará el sistema. Con los datos anteriores habrá que ver qué datos son exactamente, en qué cantidad y en qué formato: cargar los tickets vendidos suele suponer
cientos de miles de registros y en ocasiones no son fácilmente mapeables de un sistema a otro. En la práctica se suele empezar sin histórico, y todo lo más se cargan
resultados diarios de venta y de operaciones.
¿Cuánto se tarda desde que os lo encargo hasta que puedo vender?
La parametrización del sistema tarda tres días a partir de que nos facilites los datos, y la hacemos nosotros: empresa y centros, la carta con sus tarifas, las
terminales, los usuarios y sus permisos. Lo que marca el calendario es por tanto cuándo nos entregas los datos de tu negocio, que es la parte que depende de ti; a
partir de ahí el plazo es cosa nuestra. Antes del arranque va la formación del equipo, con los cursos del sistema y las terminales de práctica, y cuenta con reservar
esas horas en el cuadrante: el primer servicio con el programa nuevo sale bien o sale mal en función de eso.
¿Me sirven los equipos que ya tengo?
Habrá que mirarlo en cada caso. ASIGH.TPV trabaja sobre Windows 11 y Windows 10. El hardware hay que mirarlo específicamente: procesador, memoria, disco duro, tipo de
tarjeta gráfica, puertos y demás, y especialmente en el equipo que aloja la base de datos. Una máquina justa se traduce en esperas en cada pantalla, cuelgues en hora
punta y un camarero parado delante de la terminal con la barra llena. El hardware barato acaba pagándose en servicio, y el cliente que espera no distingue si la culpa
es del programa o del equipo. Qué máquina conviene y por qué es una decisión que dura años, y la contamos en
Hardware.
¿Qué pasa si se estropea un equipo en pleno servicio?
Depende de qué equipo caiga y de cuántos tengas. Los datos del local viven en un ordenador del propio local, sobre SQL Server, y todas las terminales trabajan contra
él. Si cae una terminal que no es esa, se sigue desde cualquier otra: la mesa, la comanda marchada y el ticket a medio cobrar están ahí. Si solo tienes una terminal,
que es el caso más frecuente, no vendes hasta reponerla. Y si la que cae es la que aloja la base de datos, tener otras catorce no salva el servicio: hay que restaurar
la copia en otro equipo y redirigir a él las demás terminales. Eso lo hacemos nosotros en remoto, no es tarea del cliente.
La base de datos se copia entera a diario y, además, de forma incremental cada diez minutos sobre una carpeta de OneDrive, que mantiene la copia sincronizada fuera del
local. La copia de cada diez minutos necesita un equipo con potencia suficiente; en una máquina justa solo se puede activar la diaria, que es una razón más para no
escatimar en el equipo que guarda los datos. Sobre lo que se pierde: solo hay pérdida si lo que se rompe o se corrompe es la propia base de datos o el disco que la
contiene, y entonces se pierde lo anotado entre la última copia sincronizada y la avería. Si falla cualquier otra cosa del equipo y la base de datos está intacta, no
se pierde nada, porque todo lo que se marca queda guardado en el momento.
Verifactu, ¿desde cuándo me obliga?
El Real Decreto-ley 15/2025 dejó el calendario así: las empresas el 1 de enero de 2027 y los autónomos el 1 de julio de 2027. Hasta esa fecha puedes seguir facturando
como hasta ahora; a partir de ella, el sistema con el que factures tiene que cumplir la norma, y responder de que así sea es cosa tuya como titular del negocio.
Hay un plazo anterior que conviene conocer: desde el 29 de julio de 2025, las empresas de software estamos obligadas a ofrecer programas con las capacidades de
Verifactu, en cualquiera de sus dos modalidades, con envío directo a la Agencia Tributaria o sin él. No se puede vender ni instalar un programa que no cumpla, ni uno
que traiga esas capacidades desactivadas a la espera de una fecha. Compres a quien compres, tiene que cumplir desde el primer minuto, y si te ofrecen otra cosa te
están ofreciendo algo ilegal. ASIGH.TPV.Pro.VRF trabaja solo en modo Verifactu, así que el día que arrancas ya cumples y no queda una segunda adaptación pendiente
para más adelante. Lo que exige la norma, con la letra de la ley al lado, está en la página de
Verifactu.
Si un día dejo ASIGH, ¿qué pasa con mis datos?
Tus datos son tuyos. Los del local ya los tienes, porque están en el ordenador de tu establecimiento, y los que están en el servidor te los entregamos al terminar.
Además puedes descargarlos cuando quieras desde el propio sistema, sin pedírselo a nadie. Y no hay permanencia de por medio: lo que desactivas deja de facturarse al
mes siguiente.
¿Qué es parametrizar un sistema?
Parametrizar es cargar en el sistema los datos y las reglas con las que trabaja tu negocio: la carta con sus artículos y sus precios, las familias y las
botoneras, las zonas y las mesas, los impuestos, y los empleados con lo que puede hacer cada uno. El programa es el mismo para una cafetería que para un grupo con
varios locales; lo que lo convierte en tu sistema es esa carga inicial. De ella depende que después los datos sirvan para algo, y por eso la hacemos nosotros con la
información de tu negocio.