Logo abcsystems
Ir Arriba

La Gestión por Aspirinas

12/09/2014 - Categoría: Gestión

Debemos distinguir entre las causas de un problema y sus efectos. Una cosa es la gripe, o en ultimo extremo el virus que la provoca (causa) y otra es la fiebre (efecto). Como normalmente los efectos suelen ser los mas visibles tendemos a tratarlos olvidándonos de mirar qué causa estos: es decir, tratamos la gripe con aspirinas. Pero estas, aunque logren bajar la temperatura temporalmente, son un parche, no afectan para nada a la causa de la fiebre: el virus de la gripe, que es lo que hay que solucionar en último término. Por eso, cuando se pasa el efecto del antitérmico, la gripe vuelve a subir.

Tiepo de mejorar

Este ejemplo es perfecto para ilustrar lo que ocurre en gestión cuando no hacemos un análisis exhaustivo de la causa de los problemas. En la gran mayoría de las ocasiones solucionamos problemas, pero nos olvidamos de buscar las causas que han generado estos. O quizá no tenemos tiempo por la cantidad de problemas que tenemos que solucionar... Como normalmente los problemas requieren una solución urgente terminamos actuando como "apagafuegos", con una agenda que nos controla a nosotros en lugar de controlar nosotros a nuestra agenda. Terminamos realizando lo que yo llamo "gestión por aspirinas", que suena algo mejor que "actuar de apagafuegos" y todavía mejor que lo de "solucionador de marrones".

Sea cual sea el sistema que utilicemos para gestionar nuestros tiempo (o mejor, nuestras actividades), debemos integrar en él el hábito de preguntarnos SIEMPRE que está generando los problemas con los que nos encontramos. Solo atacando de frente lo que causa nuestros problemas podremos ir paulatinamente disminuyendo el número de estos.

En nuestro ejemplo atacar y solucionar un problema es tomar una aspirina para bajar la fiebre. Si queremos solucionar de raíz lo que causa esta fiebre deberíamos tomar algún medicamento que atacase al virus de la gripe (que creo que no lo hay). Una vez desaparece la gripe desaparece la fiebre. Como en la gripe, que no tenemos un medicamento para solucionarla (creo), algunas veces no tendremos la solución a lo que causa nuestros problemas, pero con suerte y como en la gripe TEDREMOS VACUNAS. La vacuna, como en el caso de la gripe, quizá no impida que cojas la enfermedad, pero va a conseguir que si te afecta sea mucho menos virulenta. Puedo dar fe, me vacuno todos los años. En nuestro caso se refiere a que quizá no podamos solucionar lo que causa los problemas que se nos presenten: quizá no está en nuestra mano (por ejemplo cuando la causa "viene de arriba"), pero al menos no serán imprevistos: ya los estaremos viendo venir, vamos por delante de ellos, por lo que podremos solucionarlos mucho más fácil y rápidamente cuando aparezcan y sobre todo, no romperán nuestra programación.

Tiepo de mejorar

Un problema añadido de la "gestión por Aspirinas" es que cuanto más alto estás en el escalafón, a más gente afecta, ya que hay más personas por debajo. En ocasiones no es fácil ver de donde surgen los problemas, en otros la causa está por encima de nosotros y el hacer "lo políticamente correcto" o simplemente el instinto de supervivencia nos hacen minimizarlo y/o ocultarlo. Y finalmente en otros la causa seremos nosotros mismos... y aquí con la iglesia hemos topado amigo Sancho. Cuando esto ocurre dentro del top #2 o #3 de los directivos de la empresa las consecuencias pueden ser muy considerables. Si en estos casos concurren un estilo de dirección o cultura empresarial acentuadamente piramidal y una alta autoestima personal, quizá producto de éxitos pasados, el camino suele ser un progresivo aislamiento de la realidad e irse encerrado en una "caja" personal que conseguirá minimizar con seguridad los éxitos de todo el equipo. La empresa y este directivo puede seguir teniendo éxito en muchas ocasiones, pero este estará siempre alejado del que podría haber conseguido de no haber caído en la Gestión por Aspirinas. Y la causa es muy sencilla: la Gestión por Aspirinas pone piedras en el camino (problemas) en lugar que quitarlos; podremos seguir avanzando sorteando las piedras pero siempre iremos más lentos que si no las hubiera. El problema en este caso es que es fácil ver lo que avanzamos, pero muy difícil de ver lo que podríamos haber avanzado de no habernos "encontrado" estos obstáculos en el camino, con lo que, lejos de solucionarse, estas situaciones adquieren un circulo vicioso que se va agravando con el tiempo.

Todos podemos caer en una u otra ocasión en la Gestión por Aspirinas, sobre todo porque en ocasiones nos vendrá impuesta, pero es importante darse cuenta de dos cosas: cuando está ocurriendo, y sobre todo, si somos nosotros la causa, porque si es así estaremos haciendo caer en ella a muchas más personas. No hay soluciones mágicas, como para casi nada, para evitar esto y las que hay van a depender y partir siempre de nosotros mismos: de analizarnos interiormente y a nuestro entorno con la mayor ecuanimidad posible, y sobre todo de permitir y escuchar las opiniones de los demás. Podemos considerarnos a nosotros mismos unos genios, pero debemos de ser conscientes que el directivo más efectivo para una empresa no es el que es él mismo un genio y consigue que sus empleados sigan fielmente sus instrucciones, sino el que es él mismo un genio y consigue que cada uno de los miembros de su equipo lo sea.

Gracias por leernos y hasta el siguiente artículo.




AbcSystems  - Eduardo Sánchez
Si te pareció interesante comparte o recomienda este artículo:  

Otras entradas que serán de tu interés