Entonces, ¿por qué deberíamos poner en marcha todos los procesos de gestión, que como hemos visto suponen una importante carga de trabajo?. Yo pondría
el ejemplo de que en este aspecto gestionar un establecimiento es como conducir un coche: Se puede conducir con aire acondicionado, sistemas de tracción,
un mapa de la ruta y guiado por GPS, volante de cuero y 200 cv, o se puede ir en un 600 conduciendo con las rodillas. Si conduces con las rodillas
mientras la carretera sea recta iras bien, pero en la primera curva corres el riesgo de salirte de la carretera, y si es una zona montañosa y con
barrancos (como la crisis actual por ejemplo), es muy probable que te despeñes. Y desde luego no pretendas ir rápido o hacer un rallye…
La gestión del establecimiento básicamente lo que hace es limitar el número de elementos de azar que influyen en la marcha del negocio. Cuento mejor (ojo,
mejor y no "mas") sea la gestión menos elementos quedarán al azar, menos dependeremos de la suerte, más dirigiremos el negocio y menos probable será que pase
algo que no queremos que pase.
Incluso con la mejor gestión nunca vamos a eliminar del todo el azar. E igualmente sin gestión podemos tener la
suerte de aguantar toda la vida. Pero esto último es poco probable que pase. Lo más probable es que sino gestionamos será una cuestión de tiempo que nos
salgamos de la carretera.
Y así llegamos al último párrafo, con otra pregunta que también nos hacen a menudo: ¿y cuánto me va costar la gestión?, La respuesta es depende, puede ser más o
menos, pero a poco bien que hagamos las cosas siempre va a ser mucho menos que el aumento de beneficios que nos proporcionará, y aquí hablo directamente
de ingresos en la línea final de la Cuenta de Explotación que nos va a traer,
con lo que en puridad la respuesta sería NADA. Y por otro lado lo que sí está claro es lo que nos puede suponer no gestionar: la quiebra y el cierre,
o sea, TODO.
Y tu, ¿que es para tí la gestión en ocio y restauración?, ¿crees que es necesaria?, ¿en que grado?...