¿A qué negocios les encaja vender por internet?
A los que tienen producto que viaja bien y clientes que repiten: obradores de pan y pastelería, tiendas de bakery, cocinas que preparan comida para llevar y empresas
que sirven a otras empresas.
Ya vendo a través de plataformas de reparto.
Son un canal más y no tienen por qué desaparecer, aunque se llevan una comisión de cada pedido y el cliente acaba siendo suyo. Tener tienda propia es la forma de que
al menos una parte de esa venta te pertenezca, con tus precios y con los datos de quien te compra. Sobre traer los pedidos de esas plataformas al sistema, depende de
lo que cada una permita abrir: se estudia caso por caso antes de prometer nada.
Ya tengo una web hecha.
Mejor, porque no hay que empezar de cero. Si esa web lleva una tienda de WooCommerce, el trabajo es enlazarla: primero que bajen los pedidos y luego que
el catálogo y los precios pasen a salir de tu sistema. Si la web no tiene tienda, lo que se añade es la tienda.
Mi tienda no está hecha con WooCommerce. ¿Sirve igual?
No. La conexión está hecha para WooCommerce, que es la tienda más extendida con diferencia, y mantener una por
cada plataforma del mercado sería prometer algo que no podríamos sostener en el tiempo. Si la tuya es de otro tipo, lo que cabe plantear es la tienda nueva, y decidir
entonces qué se conserva del sitio que ya tienes.
¿Y quién mantiene la tienda al día?
Puedes hacerlo tú mismo, o si lo prefieres podemos hacerlo nosotros. La tienda se construye con los artículos que tienes marcados para internet, y en cada
subida se envían los que has cambiado desde la anterior: el alta de un producto, una foto nueva, un precio distinto. Sin una segunda lista que mantener, que es lo que
hace que la mayoría de las tiendas de este sector se queden desfasadas al tercer mes. Si ese trabajo no se contrata, la tienda se mantiene desde su propio panel.
Por internet no puedo cobrar lo mismo que en el local.
Ni deberías, porque los costes no son los mismos: hay envase, envío y a veces comisión. Por eso el canal lleva su propia tarifa, con sus precios y su IVA, sin tocar
los del mostrador. Cómo se monta esa tarifa se cuenta en
Configuración y Gestión de Ventas; lo que decides aquí es a cuánto sale cada
producto una vez metido lo que cuesta ponerlo en la puerta del comprador.