Tengo varios centros. ¿El lote se sigue de uno a otro?
Sí. El lote viaja con el pedido desde el centro que produce hasta el centro que lo recibe, y cada centro tiene su propio stock de cada lote. El rastro hacia adelante
enseña en qué centro se produjo cada lote y a qué centro se envió.
Ya apunto los lotes en una libreta. ¿Qué gano llevándolos en ASIGH?
Poder recorrer la cadena de un lote en el momento, hacia atrás hasta el proveedor y hacia adelante hasta el cliente. Con una libreta, el problema aparece cuando
un lote de harina entra en veinte producciones, cada una acaba en varios productos y esos productos salen a distintos clientes en distintos días. Hacer ese recorrido
con una libreta y las carpetas de albaranes es un fin de semana entero, y al acabar sigues sin saber si te has dejado algo.
¿Llevar la trazabilidad en ASIGH supone trabajo extra para el equipo?
Sí, en producción: al realizar cada tarea se revisan los lotes utilizados que propone el sistema, empezando por los que antes caducan, y se cambia solo lo que no
coincide. Es el paso que después permite recorrer la cadena. En la recepción el trabajo es poco: al dar entrada al albarán se añaden el lote del proveedor y la caducidad.
Nunca he tenido una alerta por un lote. ¿Merece la pena llevar la trazabilidad?
Sí. Un solo episodio puede costar el negocio. Y sin poder acotar lo afectado hay que retirar todo lo que pudiera estarlo: la diferencia es retirar un lote o retirar
la producción de una semana.
¿La trazabilidad de ASIGH sirve para pasar una auditoría?
Para la parte de trazabilidad, sí. Lo que se comprueba es que puedas coger un lote, seguirlo hasta donde acabó y al revés, y justificar las diferencias entre lo que
recibiste y lo que consumiste, produjiste y te queda. Eso sale de los informes de trazabilidad, con el detalle de cada movimiento y su responsable, y se imprime o se exporta para el
expediente. Redactar tu plan de autocontrol es otra cosa y lo hace una empresa acreditada: lo que aportamos para cumplir ese plan está en
APPCC.