Las tablas dinámicas de ASIGH, ¿son como las de una hoja de cálculo?
Sí en la forma de manejarlas, y eso juega a tu favor: si ya has usado una, esta te resulta familiar desde el primer minuto. La diferencia está en el trabajo de antes.
Aquí los datos ya están dentro, actualizados y cuadrados con el resto del sistema, así que no hay que exportar nada, ni pegar columnas, ni comprobar si el archivo es
el bueno. Y cuando quieras calcular sobre el resultado, te lo llevas a tu hoja con un botón.
No soy de informática, ¿voy a poder manejar una tabla dinámica?
Sí. Se trabaja arrastrando nombres con el ratón hasta una de cuatro casillas, y ver el resultado al momento invita a probar. Además todas las pantallas de ASIGH están
hechas igual, una lista con filas y columnas más una ficha de detalle, y todas las tablas dinámicas se manejan con los mismos gestos: la de ventas, la de compras y
la de costes. Aprendida una, están aprendidas todas.
¿De dónde salen los datos de las tablas y quién los mete?
Salen de lo que ya registras cada día. La venta que manda el terminal, los albaranes que apuntas, los recuentos del inventario, las recetas de tu
carta, las horas del personal y los apuntes de la cuenta de explotación. Cada parte del sistema tiene su tabla, así que puedes mirar bastante más que la venta sin
teclear nada dos veces.
Tengo varios locales, ¿puedo compararlos entre sí?
Sí, y no solo uno contra otro. Puedes agruparlos por lo que a ti te sirva para decidir: por zona, por tipo de local, por responsable, por antigüedad o por lo que uses
internamente para clasificarlos. Esa clasificación se define contigo al poner el sistema en marcha, y a partir de ahí acompaña a todos los análisis.
Tengo un solo local, ¿me sirve de algo cruzar los datos?
Sí. Lo que hay que decidir no cambia con el tamaño: qué platos dejan margen, qué franja del día aguanta el turno que has puesto, qué proveedor ha subido sin avisar. Y
con un local no hay otro que compense un mes torcido, así que lo que se te escapa llega antes a la cuenta corriente. Además comparar no es solo comparar centros: se
compara un mes con otro, este año con el anterior, una familia con el resto de la carta.
No sé qué datos debería estar mirando, ¿por dónde empiezo?
Por las vistas que el sistema trae ya montadas para las preguntas de siempre. A partir de ahí, manejar la tabla se aprende en una tarde; saber qué preguntarle a tu
negocio es gestión, y de eso van los cursos y las guías que el sistema lleva dentro: por dónde se empieza un análisis de ventas, cómo se baja del resultado a las
variables que lo explican y por qué conviene escribirlo.