La mayoría de los Procesos que vas a necesitar ya los tenemos redactados, ya que son comunes a todos los negocios del sector. Los que no, que son los relativos a procesos de operaciones
específicos de cada negocio, también tenemos una base general de los mismos y se personalizan para cada negocio. Esto convierte el trabajo de definir tu Know-How
en revisar y decidir, que es cosa distinta de escribir.
Se repasan contigo y se cambia lo que en tu negocio se hace de otra manera: tu instalación, tu carta, tus turnos, la máquina que tienes y la que no.
Lo que sale de ahí ya no es un modelo genérico, es el tuyo.
Lo que es solo tuyo lo escribes tú, con la misma estructura que el resto, y entra en el mismo árbol. Nadie tiene que aprender dos maneras de leer un
documento según quién lo haya escrito.
Lo que se está escribiendo ahí es tu Know-How puesto por escrito: cómo se atiende, cómo sale el producto y cómo tiene que estar el local.
Un cliente vuelve cuando lo que se encontró la primera vez se repite la segunda, y eso solo se repite si está definido. Cuando no lo está, un día tiene
una experiencia buena y otro una mala, y la idea que se lleva de tu negocio acaba siendo cualquier cosa menos la que tú querías dar.