¿A qué negocios les sirve organizar así el reparto?
A todo el que lleva producto a la puerta de alguien: obradores que sirven a sus tiendas y a clientes de hostelería, cocinas centrales, caterings y distribuidores de
producto propio. En cuanto hay más de un destino y una furgoneta ya hay una ruta que decidir cada mañana.
Mi repartidor se sabe la ruta de memoria, ¿para qué escribirla?
Para que el reparto no dependa de una sola persona. Si la ruta solo la sabe el repartidor, el día que falta el reparto sale peor, y nadie puede comprobar si ese orden
es el más rápido. Con la ruta escrita, la puede hacer cualquier conductor.
Reparto con dos furgonetas, ¿esto no es para empresas grandes?
Dos furgonetas son dos costes fijos que salen a la calle todos los días, y con dos hay menos margen para equivocarse que con quince: un retraso no lo compensa otro
vehículo. Lo que decide si esto te sirve es tener clientes que esperan su pedido a una hora. Y se pone en marcha lo que vayas a usar: si repartes en un barrio y no
necesitas zonas, se montan solo las rutas del día.
¿Tengo que comprar móviles o tablets para los conductores?
No necesariamente. El conductor sale con el mapa de su ruta impreso y con un código por cada parada, que se puede leer con la cámara de un móvil corriente y abre Waze con esa
dirección, pero no se puede obligar al operario a poner sus dispositivos propios a disposición de la empresa. En principio no hay que comprar equipamiento ni instalar nada
en el vehículo, pero depende de lo que cada empresa necesite en la ejecución de la ruta de reparto.
Mis pedidos cambian cada día, ¿me vale una ruta fija?
Por eso hay dos niveles. El patrón semanal dice a qué zonas se sirve cada día y con qué vehículo, y eso cambia poco. La ruta concreta se monta cada mañana con los
pedidos de ese día, así que un cliente que no pide no ocupa sitio en el recorrido, y uno nuevo entra sin rehacer nada.