¿Me fío del número que me dé?
Sale de tu base de datos, la misma de la que salen tus informes y tus tablas, consultada en el momento. Antes de ejecutarse, la consulta se comprueba en tu propio
servidor: que el dato exista, que esté entre los que se pueden consultar y que tú tengas acceso a él. Si el número te sorprende, ábrelo en la pantalla que
corresponda y va a coincidir.
¿Entonces esto sustituye a las tablas dinámicas y a los informes?
Cada cosa resuelve un momento distinto, y los dos hacen falta. Esto es para la pregunta suelta que quieres resolver en el momento, en mitad de otra cosa.
Cuando lo que quieres es analizar, cruzar por familias y por meses y guardarte la vista para repetirla cada lunes, la herramienta es la
tabla dinámica. Lo habitual es que una lleve a la otra: la pregunta que te haces todas las
semanas ya es un análisis guardado.
¿Puede alguien sacar datos que no le corresponden?
No. El filtro de los centros de quien pregunta se añade a la consulta al construirla, y quien no entra en un módulo por la puerta de siempre tampoco recibe sus datos
por aquí. Los datos de empleados y las nóminas están bloqueados para todo el mundo, sin excepción. El reparto completo de permisos se explica en la página de
Mía.
¿Va incluido en el sistema?
La consulta de datos del negocio se activa como servicio aparte, porque cada pregunta consume recursos de inteligencia artificial. Preguntar cómo funciona el sistema
o consultar la documentación de una pantalla va con la licencia y no tiene esa consideración. Lo vemos contigo según quién lo vaya a utilizar y para qué.