¿Los cursos de ASIGH se pagan aparte?
No. Todo lo que sirve para aprender a manejar el sistema va incluido: las ayudas de cada pantalla, los cursos por áreas, los vídeos, las prácticas y el diploma final.
No lo cobramos porque nos interesa tanto como a ti que tu gente lo use bien; un sistema mal manejado no da datos fiables y sin datos fiables no hay nada que
gestionar. Lo que sí se contrata aparte son los cursos de gestión y dirección de negocio, que es otra materia.
¿Cómo sé que alguien está capacitado de verdad y no solo ha aprobado un test?
Porque un curso no se da por superado con un test. Hay prácticas guiadas que el alumno hace con el formador de la unidad delante, y es ese formador quien certifica
que han salido bien; hasta que no lo hace, el curso no está cerrado aunque la parte teórica esté al cien por cien. Es más lento que repartir un cuestionario, y es lo
único que distingue a quien sabe hacerlo de quien sabe contarlo.
Con la rotación que hay en este sector, formar es tirar el dinero.
Es el argumento más repetido y es justo al revés: cuanta más rotación, más cara sale cada incorporación que aprende mirando al de al lado. Lo que cuesta dinero es
preparar la formación una y otra vez; aquí está preparada de una vez y sirve para todos los que vengan detrás. La primera persona que formes es la que paga el
trabajo, y a partir de la segunda solo se recoge.
Ya hacemos formación interna a nuestra manera.
Entonces tienes ganada la parte que más cuesta, que es la costumbre de formar. Lo que solemos aportar es estructura: que quede registrado quién ha hecho qué, que las
prácticas las certifique el formador de la unidad y que el contenido salga de los procesos de la casa y no de lo que recuerde cada formador. Y si tienes material
propio bueno, se sube tal cual y pasa a formar parte del plan.
Mi encargado lleva veinte años en esto. ¿Qué le vais a enseñar?
Su oficio no, desde luego, y no es lo que pretendemos. Lo que casi nunca ha tenido ocasión de aprender alguien que ha crecido dentro del negocio es la parte de
dirección: leer una cuenta de explotación y saber dónde está el problema, preparar una negociación con un proveedor, montar un cuadrante que cuadre con la previsión
de venta. Eso no se aprende por antigüedad, se aprende porque alguien te lo enseña. Y en un profesional con veinte años de oficio encima, esa parte rinde el doble que
en alguien que empieza.
¿Y si lo que necesito es formar en algo mío, como un cambio de carta?
Para eso está el tercer bloque. Se monta un curso con tu propio material y se lanza a las unidades que quieras, con el mismo mecanismo de pasos, comprobación y
certificación. Es lo que mejor funciona en lanzamientos de producto, cambios de carta importantes y campañas: en lugar de un correo que se lee en diagonal, queda
constancia de quién lo ha hecho de verdad.