La pregunta clave QUE NOS DEBEMOS HACER respecto a la dirección de personas es la siguiente:
¿Por qué en ocasiones encontramos personas que no tienen ningún compromiso con
su puesto de trabajo, a pesar de estar recibiendo un salario por realizar el mismo, y sin embargo cuando salen de trabajar dedican incontables horas a, por ejemplo,
realizar puzles de 10.000 piezas (o cualquier otro hobby), sin que nadie les pague por ello?
Responder a esta pregunta es clave para entender la dirección de equipos...
Imaginemos como realizaríamos nuestro trabajo como directores si:
- Todo nuestro equipo de 10 personas fuera del modo "no implicado". Y eso sin contar con casos conflictivos de los que desean forzar un despido...
- Todo nuestro equipo de 10 personas estuviera motivado por su trabajo como el ejemplo de realizar "puzles de 10.000 piezas".
Es evidente que en el primer caso no ganaríamos para disgustos y conflictos, y que nuestro rendimiento sería muy pobre, por mucho que nos esforcemos. Y es también evidente
que con un equipo como el segundo no hay objetivo que nos pueda conseguir. Así pues, ¿cuál es la clave? ¿Por qué la gente dedicamos todo nuestro esfuerzo a unas cosas y no
a otras? ¿Cómo podemos conseguir que la gente, nuestro equipo, asuma sus labores con la misma dedicación e intensidad que dedica a sus hobbies?
Lo primero que se suele contestar cuando preguntamos qué motiva a una persona en su puesto de trabajo es "el salario". Esto no es así, solo hace falta observar que en el
tema de los hobbies no hay salario en absoluto, sin embargo el entusiasmo es máximo. Y con ello no queremos decir que el salario no es importante, que sí lo es y mucho,
pero no es la clave. De hecho, no hay un solo factor, sino un mix de muchos factores, que iremos viendo a lo largo de los cursos referidos a Management.
Otra explicación que se suele dar es que depende "de como salgan" los empleados (como el que abre un melón); si "te salen buenos" tendrás un buen equipo, y si no, pues no.
Esto tampoco es cierto: el director es generalmente responsable de su equipo: normalmente es quien lo selecciona (o da el visto bueno para ello), el que lo forma, el que
lo motiva, el que dirige el trabajo, el que aplica feedback, medidas correctivas u otro tipo de medidas de disciplina progresiva si es necesario, el que evalúa el trabajo,
interviene en la remuneración salarial del empleado de una u otra manera... y el que en última instancia decide si se despide o se mantiene a un empleado. Naturalmente a
corto plazo es difícil cambiar las cosas, pero a medio plazo, cada vez se va haciendo más importante la capacidad de dirección del director, que la suerte en "cómo salgan"
los empleados.