¿A qué negocios les encaja tener un almacén central?
A los que ya compran lo mismo varias veces: grupos con tres o más locales, franquicias, obradores que además abastecen de materia prima a sus tiendas, y empresas que
reenvasan o preparan producto antes de mandarlo. En cuanto el mismo artículo entra por varias puertas, juntarlo en una sola compra permite negociar mejor precio.
Compro centralizado, pero el proveedor sirve a cada local. ¿Necesito un almacén?
No. Negociar en grupo y que el proveedor entregue en cada puerta es una forma válida de comprar centralizado, y se lleva desde
Pedidos a Proveedores. Al negociar hay que tener en cuenta que servir
cien entregas pequeñas y repartidas no le cuesta a tu proveedor lo mismo que descargar una cantidad grande en un punto, y ese coste acaba estando dentro del precio que
te da. El almacén propio aporta cuando además necesitas guardar volumen para mantener un precio, reenvasar, preparar producto o servir cosas que no vienen del
proveedor.
Mi almacén acaba siendo el sitio donde se acumula lo que nadie quiere, ¿esto lo arregla?
Lo deja a la vista: el almacén tiene su propio inventario valorado y el historial de entradas y salidas de cada artículo, así que lo que no sale se ve con su valor
y se puede dejar de comprar.
Con una hora de corte, ¿mis encargados van a tardar más en tener el producto?
No. Pedir a una hora fija no retrasa el producto: lo hace previsible, que es lo que un local necesita para organizar su día. Las urgencias se atienden aparte.
¿El coste llega bien a cada local?
Sí. Lo que sale hacia un centro se valora y entra en su consumo, así que a fin de mes el coste de cada local incluye lo que ha recibido del almacén y los locales se
pueden comparar entre sí.