La administración del sistema es parte de las responsabilidades de cada cliente, pero entendemos que hay momentos en los que no se puede llegar a todo. Y en
ellos dejar esa administración pendiente es un riesgo: luego puede ser difícil de actualizar, o quedar "huecos" que dificulten la toma de decisiones.
Decidir el precio de un plato, qué proveedor entra, qué escandallo cambia y quién puede hacer un descuento es el negocio... Si esas decisiones se posponen
el negocio lo sufre.
Hay otra razón, y pesa más. Un negocio que no toca su propio sistema deja de entenderlo, y cuando alguien depende de un tercero para cambiar un precio,
acaba tomando decisiones a ojo porque pedirlas cuesta. Nuestro trabajo es que puedas llevarlo tú: por eso el sistema está hecho para que se administre desde
dentro y por eso la formación va incluida.
Lo que sí hacemos es ayudar cuando lo necesitas, hacer lo que haya que hacer y devolvértelo al día, con lo tocado explicado. El control se queda en
tu empresa, que es donde tiene que estar.